lunes, mayo 11, 2009

El Imperio del Sol

¿Os acordáis de esta película?

Es la enésima donde los japoneses salen como los malos. Y es que quedan muy bien en cualquier historia porque, a semejanza de los Nazis, son despiadados pero, al mismo tiempo, refinados. El perfil más fotogénico del malvado.

Sin embargo, a diferencia de los Nazis, los japos siguen donde los dejamos. De hecho, nunca han dejado de avanzar en sus planes de conquista. Sólo han cambiado de estrategia. Y la que traen, me encanta. Este retrato que ha pintado mi hija de una jovencísima súbdita del emperador me hace comprender que, de hecho, ya se han instalado entre nosotros.

Eso pensaba el otro día, mientras disfrutaba de Australia, la nueva balandronada con sabor Aussy de Hollywood en mi flamante equipo Sony. Porque ya saben que, desde hace varias décadas, aquí no se disfruta ni en casa ni el patio si no es con permiso de Nintendo, Toshiba, Fujitsu y demás.

Pero no se trata sólo de televisores, Blurays, consolas o aires acondicionados. En algo tan serio como el coche, lo que pomposamente llaman automóviles, eso en torno a lo que giran nuestras vidas, la invasión también viene de Oriente.

Por ejemplo, las cifras de ventas de coches siguen cayendo en picado. Pero ningún fabricante europeo o norteamericano ha ido tan lejos como Honda o Toyota, recien estrenado líder mundial, en proporcionar vehículos verdaderamente revolucionarios a los hastiados consumidores.

Vehículos híbridos capaces de desplazarse por el centro de las ciudades sin emitir gases, heraldos de un futuro de emisiones cero.

Mientras, nuestros automakers se limitan a seguir puliendo el aspecto de sus nuevas viejas propuestas, aferrados a una tecnología moribunda que ha ennegrecido las paredes y pulmones del mundo durante cien años.

El Japón, sin embargo, aún debatiéndose en el tsunami económico global, pergeña una generación de robots asistentes sociales. Un Japón ultramoderno e incansable al que cantara Mecano, de forma un poco naïve, eso sí, en los años 80.


...
Entre miles de tornillos
viven en japon
son mas de un millon
donde sale el sol
no son rubios, no son altos
son tipo reloj
en un metro hay dos
donde sale el sol
...

Japón, Mecano


Pero, si tienes un momento, hojea en cualquier librería La Historia de Genji. Es la primera gran novela de la literatura mundial, y fue escrita por una mujer.

Si lo piensas un poco, es normal.

Los japoneses son los más insaciables consumidores de libros que el mundo ha conocido y, quizá, su segunda actividad preferida tras el sesteo en trenes o cualquier lugar público. Acaso sea debido a las ingentes cantidades de energia que se requieren para la actividad lectora de la escritura japonesa.

El hecho es que esta imagen furtiva de una mujer desconocida, y del libro que sostiene entre sus manos y que lee al amanecer entre cabezada y cabezada en un tren de cercanías de Barcelona, es el paradigma de un Japón ávido de cultura.
Aunque han pasado ya más de mil años, es posible que descubras que Samurais, Geishas y Kamikazes, en realidad, nunca han dejado de habitar entre nosotros, aunque todos ahora sean súbditos de la Pokémon Nation.


Fotos por Alejandra y Diego Rodríguez


Un occidental en Japón. Haz clic para conocer mi contribución a una Alianza de civilizaciones diferente.