Sobre Aerial...

Cuando empecé a escribir Aerial Phenomena no tenía muy claro sobre qué quería realmente escribir, así que empecé a hacerlo sobre lo que me llamaba la atención, sin detenerme a preguntar cómo clasificarlo o si realmente merecía la pena enseñárselo a alguien.

Pero han pasado los años, y me ha quedado claro las cosas que a mi me gustan, y también las que les gustan a mis lectores.

Al lector impaciente, le encanta todo lo que empiece por «Cómo hacer esto» o «aquello», y eso es porque ha llegado aquí desde algun motor de búsqueda con algún problema que quiere resolver en el menor tiempo posible. A este lector no le puedo hacer perder el tiempo con enlaces o trucos que quizá ya no funcionen.

Al lector con un poco más de tiempo para la lectura, quizá atrapado en algún transporte público, le gusta sumergirse en alguna historia que dure hasta su parada, a lo sumo, pero sin complicaciones. A este lector le puedo ofrecer historias cortas que incluyen a veces recomendaciones para escuchar.

Se trata de relatos cuyo cuerpo sigue un formato homogéneo que empieza por una imágen en miniatura seguida por el logo de la colección o serie a la que pertenece el relato. Luego, viene un preámbulo en cursiva, que suele ser una frase fijando el objetivo. A veces suena un poco lapidaria, pero es sólo una declaración de principios.

El relato propiamente dicho puede contener otras ilustraciones o citas.

Finalmente, aparece un pequeño epílogo en el que se detallan las condiciones en las que fue escrito el relato, así como la recomendación musical.

Estas recomendaciones son canciones que sonaban mientras escribía la historia, de forma que la historia lleva algo de ellas, así como ellas han sido escogidas porque «pegan» con la historia, claro. El último elemento en aparecer es una miniatura del álbum al que pertenece la música utilizada, del mismo tamaño que la miniatura de obertura. Si es posible, esta última miniatura se sustituye por un reproductor de música incrustado. En todo caso, procuro utilizar material multimedia del que soy titular o bien del que dispongo de la conformidad por escrito del titular para su publicación aquí

Respecto a los motivos por los que escribo, al margen de los elogios —como explica en su preámbulo el Lazarillo de Tormes—, el principal sea acaso comprender mis propios sentimientos, poniéndolos en boca de otros.

Si he conseguido captar tu imaginación con alguna de mis historias, quizá quieras obtener avances de nuevas publicaciones en mi Tweet o recibirlas directamente tan pronto se publiquen.

Muchas gracias por dedicarme algunos segundos de tu vida.